Tamara's profileAqui Comienza una LEYEN...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
August 30 La Partitura del Violinista (Parte 5)
¡Pobre Faresol!
La Partitura del Violinista (5º Parte)
“Corrió tanto como se lo permitieron sus delgadas piernas. Resbaló y cayó en su precipitada marcha, pero se incorporó desesperado, aferrándose a los troncos de los árboles, a sus rasposas y rudas cortezas resquebrajadas que parecían burlarse del miedo que reflejaban sus ojos. Aquel no había sido como otro grito cualquiera. Lo llevaba clavado en el alma, le había dejado un sabor amargo en el paladar y por más que quería, no podía sacarlo de su cabeza para colocarlo en el lugar que le correspondía en su colección. Comenzó a flotar ante sí como un espectro que corría igual de veloz a su lado. Casi sin aliento, y con la frente perlada de sudor se acercó a la parte trasera de la casa. A través de la ventana, la pálida y mortecina luz de una vela bañaba un círculo con una claridad amarillenta. Apretándose los costados, rodeó la casa y encontró que un grupo de aldeanos se había reunido frente a la puerta entornada. Sus caras se volvieron pálidas y desfiguradas cuando les miró. Se lanzó sobre la puerta y entró en la estancia todavía resoplando. Nunca olvidaría la imagen de su madre tirada en el suelo, rodeada por un viscoso charco color magenta. Una mujer se hallaba a su lado, acariciando su frente fría. El pañuelo de encaje que todavía aferraba en su mano izquierda se había teñido de muerte. Faresol cayó de rodillas, con los brazos carentes de vida colgando a los lados. Su padre permanecía sentado en la mesa, con la mirada perdida en la jarra de cerveza. La habitación le daba vueltas cuando Loreta se incorporó para afrontar al hombre. - Sé que mientes, Adamberry. Amelia no se ha caído. Algún día – su dedo acusador se cernió sobre él desafiante – Algún día Dios te hará pagar por esto, de eso estoy segura. – su mirada asqueada tropezó con los ojos temblorosos de Faresol. John se levantó derrumbando la silla. Con los ojos inundados de furia se situó frente a la partera. Abrió la boca y musitó: - Esa perra me estaba engañando con otro hombre y aceptaba sus regalos – dijo con los ojos clavados en el pañuelo. Luego añadió en un susurro – Estaba en mi derecho como marido a castigarla. - ¡Le has matado, asesino! – si bien al principio no estaba muy convencida de su propia acusación, ahora sabía que John no tenía escrúpulos. - ¡Se lo contaré a todo el mundo! Se hará justicia contigo… John le apresó la mano y se la retorció detrás de la espalda. Loreta gimió y una lágrima de dolor escapó a toda prisa por su mejilla. - Te haré lo mismo, mujer entrometida del demonio. - Entonces, vete, vete de esta aldea y no vuelvas nunca más. La empujó en dirección a la puerta. - ¡Ojalá te quemes en el infierno! – dedicó una última mirada de conmiseración al niño, y traspasó el umbral. Aquella misma noche su padre vendió todos los caballos y animales de la finca al próspero zapatero de la aldea. Comenzaba a clarear el día cuando Faresol perdió de vista todo aquello que le era conocido. Ni siquiera había podido despedirse de su madre. Las mujeres se habían hecho cargo de su cuerpo y habían previsto enterrarlo en el cerro, bajo un humilde montón de piedras. Y fue entonces cuando un sentimiento desconocido hasta entonces por él se fue abriendo paso hirientemente, rasgando su piel y sus memorias, destruyendo a su paso la inocencia. Aquel grito agónico ocuparía desde entonces el lugar más importante dentro de su colección. Miró a su padre con fijeza cuando los rayos de sol pugnaban por atravesar el cielo gris de lluvia. Algún día le mataría. A él y a esa niña por cuyo pañuelo, su madre había perdido la vida…"
August 18 Pekín ya no es Pekín...Extrañada, muy extrañada me quedé cuando ví en la prensa y la televisión, la presentación de los Juegos Olímpicos de este año. Yo sabía que el país elegido había sido China...
¿Quién no sabe eso?. Pero de repente, se empieza a llamar a la ciudad que los acoge con un nombre raro que nunca antes yo había oído nombrar... BEIJING.
Honestamente, pensé...
¿Pueden los juegos celebrarse en un lugar pequeño o poco conocido? Beijing me sonaba exactamente a lo que es: a Chino.
Y yo me pregunto, (pues me ofusco con el tema), ¿Qué problema hay en llamar a las cosas por su nombre, como lo hemos hecho toda la vida?
¿Es que Pekín ya no es Pekín?.
Para colmo, he pasado por un supermercado también chino (que ahora aparecen como champiñones en un bosque húmedo) y leo en el escaparate un primitivo cartel anunciador en el que leo:
"Tengo Pato Beijing".
¡Vamos, que de no haberlo leído ni en la carta de un restaurante, ahora parece que se ha metido hasta en la sopa el dichoso nombrecito.!
Es como si de pronto los españolitos nos hubieramos vuelto finos y cosmopolitas, ...
Para mí, los Juegos 2008 se estan celebrando en Pekín, el mismo lugar en el que se ambienta el clásico de Charlton Heston...
Tamara Dommarco
|
|
|