Tamara's profileAqui Comienza una LEYEN...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
April 16 Recomendación Cinematográfica: AUSTRALIAAustralia es una película que puede arrastrarte hasta la madrugada con ella. Sin importarte que tengas que madrugar al día siguiente o que estes muerta de cansancio.
Claro, tiene un importante aliciente: a Hugh Jackman, recientemente señalado como el hombre más sexy del planeta.
Nicole Kidman está soberbia en su papel de Lady inglesa recién llegada a Australia con la intención de hacer volver a su marido a Inglaterra y vender la modesta explotación ganadera que ambos poseen.
La película está ambientada a finales de la década de los treinta. Con la amenaza de la guerra entre USA y Japón como trasfondo, y el ataque a Pearl Harbour.
Tiene toques chispeantes de humor y mucho sentimentalismo (sobre todo gracias a "Nana", el niño mestizo aborigen que vive en tierras de nadie: ni es negro ni es blanco, grave problema en aquellos momentos en Australia).
El doblaje de nana es fantástico, teneis que escucharlo para sentir la ternura que transmite...
"... señora patrona, yo canto para que tu vienes".
De todas maneras, el director Baz Lurhman ya me sorprendió con "Mouline Rouge" y "Romeo y Julieta". Creo que se ha coronado con esta película.
Otra cosa a destacar para mi gusto es la fotografía en esta película que es simplemente excepcional, mostrando toda la grandeza del país fotograma a fotograma.
Si este fin de semana se presenta lluvioso, ¡ya teneis un plan alternativo!
April 14 ArcoirisHoy he visto un arcoiris...
Era una tarde gris, dominada por la jaqueca que las presiones cambiantes me han regalado, hasta que lo he visto.
Me he parado frente a la puerta de mi casa con la llave en la mano.
He observado sus colores: rojo, rosa, amarillo, verde y un púrpura deshilachado y difuminado ya entre el grisáceo color de las nubes.
He sonreído. Me he visto con dos coletas, montada en mi bici con las dos rueditas traseras echando humo, mientras persigo emocionada a mis amigos y pedaleo para llegar justo a la tierra que descansa en mitad del arco de colores con el fin de hacerme con un tesoro.
Hoy he visto un reflejo de mi niñez en un arcoiris. Y he sonreido al pensar que hay sueños infantiles que es mejor no olvidar... ¡ Pues pueden alegrarte un día gris!
April 06 La CamisetaMe compré la camiseta en un mercadillo. Tenía unos dibujos tan delicados y un diseño tan original que decidí quedarmela, a pesar de que tenía un pequeño agujerito sobre el pecho. Era tan diminuto que apenas se notaba, pero la guardé en el costurero para coserlo en algún momento.
Sin embargo, ese momento parecía no llegar nunca, hasta que finalmente una noche, me fijé en que una sisa asomaba por la tapa de la caja de plástico en la que guardo la costura. En el silencio de la noche, pensé que ya no había de hacerla esperar más.
Busqué una aguja fina, de ojo grande, y elegí un hilo blanco para ensartarlo.
"De pronto, las tres figuras de la camiseta comenzaron a susurrar... Las tres chicas, estilosamente vestidas y con complementos a la última, decidieron contarme su historia.
Comenzó la morena, la de las gafas de sol grandes y moño estilo Audrey. Era la más alta de las tres y se situaba a la izquierda.
-¡Por fin tenemos casa! Prométeme que ya no nos volverán a mover. No siempre estuvimos revueltas, de mano en mano, a veces pisoteadas sin miramientos, en una mesa de mercadillo. Hubo en tiempo en el que nos miraron con admiración, antes de que estos boquetes afearan nuestro aspecto. En los últimos tiempos hemos estado muy mareadas, de pueblo en pueblo. Nos llevaban de un lado a otro, y nos sentíamos muy desesperanzadas cuando nos devolvían una y otra vez a la bolsa de plástico, apretujadas con las demás camisetas. Menos mal que eso acabó, vamos a quedarnos aquí, ¿verdad?.
La escuché con atención. Las tres chicas me miraban con sus caras serias. Sus figuras esbeltas de piernas de palillo rozaban las letras del eslogan "she´s the kind of girl" "ella es el tipo de chica".
Entonces tomó la palabra la pelirroja, situada en medio. Con melenita corta de raya al lado y un bolsito
graciosamente colgado en el codo doblado, me guiñó un ojo cuando me dijo:
- ¡Oh, sí!. Recuerdo aquel día como si fuera hoy. Estabamos colgadas en una bonita percha de madera, bajo unas luces preciosas de una tienda de paredes revestidas de vinilo. Aquella mujer se acercó a nosotras, nos miró con ojos esperanzados y nos llevó al probador. La chica del vestuario la miró con desaprobación. Quizás pensó que quería llevarnos para ella.Claramente no parecíamos encajar en su estilo.
Pero ella murmuró en el probador que seríamos el regalo perfecto para su nieta. No tuvo una buena idea, esa es la verdad. Nos dió un tirón con la intención de quitarnos el plástico que se aferraba al cuello de la tela de algodón. Su preocupación nos hizo estremecer. Parecía no tener dinero para pagar por nosotras, pero las tres concluimos en que no nos importaba. Estaba claro que quería, pese a todo, ser capaz de regalarle algo a esa niña por su cumpleaños. Nos quedamos muy quietas para ayudarle, pero la chica de la cara de póker asomó la nariz por la cortinilla y la vio en plena faena. Nos dio mucha pena el alboroto que se formó. Una lágrima cayó sobre el tejido blanco, pero ya no supimos nada más. Nos deshauciaron debido a aquel agujero y así fue como pasamos muchos meses en una caja de cartón antes de ver de nuevo la luz del sol sobre una mesa de mercadillo.
La figura de la derecha se enderezó un instante, con su pelo rubio y su enorme bufanda enredada en el cuello.
- Pero aún antes de esa triste despedida, ya tuvimos que vivir otra. De eso hace aún más tiempo. ¡Nosotras todavía ni siquiera habíamos empezado a existir! Recuerdo un taller muy grande, oscuro. Así debía haber sido también la mano de nuestra dibujante. Carente de esperanza y de ilusión. Sin embargo, sus ideas eran coloristas. En cuánto dibujó nuestras caras y pudimos verle la suya, las tres tuvimos que reprimir un suspiro de emoción.
Se trataba de una niña de piel morena, ojos negros y largo cabello oscuro, trenzado hasta el infinito.
Sus dientes eran perfectamente blancos y tenía un lunar rojo entre las cejas. Sus deditos eran pequeños y finos y manejaba el pincel con destreza, sacando de su cabecita de ocho años nuestras figuras y vestidos.
La verdad es que no pudo dedicarnos mucho tiempo, a pesar de que se concentró mordiendose la lengua durante los breves minutos que duró nuestra creación. Nos miró muy entusiasmada y nosotras, a nuestra vez, miramos sus ropas grises y raídas. Nos dio todo el color que a ella le faltaba, y quisimos quedarnos con ella para devolverle algo de la luz con la que nos había tocado.
Pero ella inmediatamente miró a un lado, a la montaña de camisetas insustanciales y muertas que la esperaban, a ella y a su toque de magia colorista, para parecer vivas. Y nos dobló con cariño para enviarnos de viaje a esa tienda de la que te hablamos."
Pues si que habeís vivido...
Mis pensamientos iban del mercado a la tienda, de la mujer llorosa a la niña gris del lunar rojo en la frente.
¡Ahhhhh!
Un respingo, un pinchazo. El despertar de un sueño.
Miro la camiseta, a las tres figuras serias y esbeltas. Y no puedo evitar que una gotita de sangre caiga sobre el algodón blanco.
No me importa. Le he dado otro capítulo a la historia...
Tamara Dommarco
March 18 Diccionario de La LíneaEn La Línea de la Concepción, lugar del que procedo, tenemos una manera muy peculiar de hablar.
Siempre se menciona el "Spanglish" del otro lado de la frontera, pero en realidad, también nosotros nos hemos visto influenciados por ese inglés, traído por las ventoleras, reinventado a medida para encajar en nuestras necesidades.
Es muy probable que en otros lugares de la comarca compartan nuestro gusto por inventar palabras (o bien por amoldarlas del inglés al castellano andaluz).De otras desconozco su procedencia. Pero estoy segura de que muchas de las palabras incluidas en este pequeño diccionario Linense, le sonarían a chino mandarín a alguien que viva un poco más arriba de Despeñaperros.
Para muestra, un botón (o en este caso unos cuantos), primero, la palabra usada en nuestra ciudad, después su significado. También es verdad que algunas de ellas se están perdiendo con el paso de los años.
Y para que veais hasta que punto este vocabulario es común... ¡Yo no sabía que "infleita" es una palabra usada sólo por aquí! Jamás he dicho "¿Dónde está la bomba infladora?". En cambio cada verano he repetido: "¿Dónde está la infleita?".
A PELÓN: Lanzar monedas, caramelo,... a discreción
AGONIOSO: Avaricioso, avaro AGUAVIVA: Medusa ALOBAO: Tontorrón AMBO: Jugando al futbol tocar con la mano el balon (del inglés "hand ball") ANATURA/ ONTURA: Masaje con linimento APLICAR: Solicitar (del inglés "To apply") ARCATUFA: Chufa ARGUMENTO: Programa de cine con carátula ARREGUINCHAO: Agarrado a algo con fuerza ATOMATAO: Aturdido, acobardado AVIONES/HELICÓPTEROS: Especie de libélula BABI: Bata que usan los niños en la escuela.
BAC: Defensa de fútbol BARACALOFO: Gratis, sin costo BEQUI: Panceta (del inglés "bacon") BEQUINPAGUA: Levadura (del inglés "baking powder")
BLANQUILLO: Cuerpo de Vigilancia contra el contrabando en los ochenta BOLLAO: Estar Bollao: estar sin un duro o estar dormido. BUJÍO: Escondrijo, garito. CALENTITA: Tortas hechas con harina de garbanzo, típicas en Gibraltar. CAMOLLA: Cabeza CANCO: Homosexual CAÑADÚ: Caña de azúcar CARRILLO: Kiosco CINISTRO: Especie de escarabajo con pinzas CIRO: Miel de caña de azúcar CONVOY: Cesta de artículos para rifar, en especial en Navidad COSQUI: Porrazo, golpe dado con los nudillos COSTO: Comida que se lleva al trabajo CUARTERÓN: Pastilla de tabaco de picadura CUARTITO: Aseos, W.C., escusado CUÉCARO: Copos de avena. La marca vendida en Gibraltar mostraba un cuécaro en el bote. CUCO: Braga de mujer CHALAR: Agradar, gustar CHAN: Oportunidad (del inglés "Chance") CHANGÜI: Trampa CHAMBA: Suerte CHARABÁN: Autobús que se desplazaba hasta la frontera CHINGA: Chicle (del inglés chewing gum) CHISLACHI: Majarón CHORRA: Cuesta. Suerte CHUAR: Sortear con una moneda CHUN: Introducir un mebli (canica) en el agujero DAMAJUANA: Garrafa de cristal forrada de esparto DINGUI: Bote auxiliar EMPERCOÍO/PERCOJÍO: Costroso, sucio ESCUTA: Patinete o motocicleta. ESPARDILLÁ: Desvergonzada ESPELOTAO: Bien alimentado y aseado ESTAMPA: Cromo FAU: Falta (del inglés "fault") FINGAR: Robar FLETI: Mal olor FOCONA: Frontera con Gibraltar FORWAR: Delantero de fútbol FUÑAR: Perder en el juego GALIPO/GALIPAJO: Escupitajo GANDINGA: Sobra de comida de los cuarteles GORI: Tumulto, pelea GUARNIO: Atontado, agotado GUILLAO: Tonto GÜINDI: Miedo GUACHI: Baño en el mar INFLEITA: Bomba manual inyectora de aire JALETO: Cansado, agotado JOSIFA: Trapo para fregar el suelo JOSIFAR: Fregar el suelo con un trapo LADRÓN: Clavija eléctrica múltiple LANTOTE: Lejano LEIMA: Juez de línea LIGAR: Acto de pisar excrementos. Acto de ver LLAMBÁ: Orquestina. Batería LLERSI: Jersey LIQUINDOI: Estar al tanto, estar atento
LONDRI: Lavandería (del inglés laundry) MACHI: Partido de fútbol (del inglés "Match") MANDAO: Recado MARCA: Chapa de botella MARCHAPIE: Acera MARIQUITINAS: Recortes de vestidos de papel y figurines MASCÁ: Puñetazo MALUSA: Malo en el juego MEBLI: Bola, canica MISTO: Cerillo, fósforo NACLE: Pene NAMBAGUÁN: Lo máximo, el número 1 (del inglés "number one") NITI: Hacer punto a mano PALOMITA: Mariposa PANQUEQUI/ QUEQUI: Plum Cake PATI: Reuníon casera para tomar el té (del inglés "party") PAVANA: Gaviota PECHÁ: Darse un atracón PENCHI: Liquidación salarial PENQUEO: Juerga, cachondeo PICLE: Mostaza (el nombre viene de una marca de mostaza comercializada en Gib) PIOLA: Coger la palabra al contrario PLATILLO: Chapa de botella machacada POLI: Cera para abrillantar muebles PUDINPÉ : Rustidera QUÍN: Palabra de aviso en el juego de canicas ROBONA: Hacer novillos en la escuela REBEJÍO: Que no ha crecido ROLIPÓ: Chupachups ROPÍA: Caramelo cilíndrico de fresa y menta ´típico de Gibraltar. SEPLI: Limpieza TABLITA: Parchís TANITA: Escondite pequeño TIPÁ: Tetera TRINQUI: Bebida WOKY: Barquillo cónico con crema ZOSPE: Cazo con mango y pico March 13 RELATOESPEJISMOS
“Ayer vi a su madre. Estaba tan estupenda como siempre, aunque el aire de superioridad que desprendía, con el que solía envolvernos a su hija y a mí hasta dejarnos al nivel de sus caros zapatos, ha dejado de existir. Inmediatamente un torrente de recuerdos me atenazó la garganta. Y la memoria. Recordé tantas cosas al cruzar mi mirada con la suya, que todo pareció haber sucedido ayer. Pero han pasado casi treinta años. Y odio admitir que Silvana sigue exuberante, como siempre. Por eso no tuve más remedio que preguntarme que habría sido de su hija. La última vez que la vi andaba yo celebrando mi graduación en un bar, festejando que al fin había terminado la carrera. Ella estaba sentada en una esquina, en un taburete alto sin respaldo y la barriga le llegaba al cuello. Tenía la mirada vaga y la sonrisa tonta, los labios húmedos y entre abiertos en una mueca torcida. Sujetaba un porro en una mano y un cubata en la otra cuando me acerqué , bajo la atenta mirada de su marido, un hombre gitano mucho mayor que ella. Esperaba una niña a la que pensaba llamar Carmelilla. Apenas pude reconocer a la que había sido una vez. Pero claro, de eso hace tanto tiempo… Ana era la clásica niña gordita de la clase. Pero jamás se sintió mal por ello (o al menos, yo nunca presentí que aquello le afectara en manera alguna). Cada inicio de curso llegaba contando sus maravillosas vacaciones en Francia, en Florida, o en Florencia. Llevaba siempre el último modelo en deportivas, y sus vaqueros no eran como los míos, de la plaza. Eran levis de todos los colores que pudieras imaginar. Los relojes… También los recuerdo. Tenía una colección de relojes Swatch que me tenía admirada. Más adelante los reconocería como el primero de los espejismos. Yo era una niña bastante ingenua, y soñaba con ser mayor y poder comprarme todas aquellas cosas cuando empezara a trabajar Ella ya podía disfrutarlas anticipadamente. (En mi casa un chaquetón debía durar dos temporadas y ya no digamos unos zapatos).
No sé cómo fue la cosa, pero nos hicimos amigas. Y así conocí a Silvana, su madre. Como la había tenido con quince años, era una mujer bastante joven. A su padre no lo conocí, pero tampoco Ana tuvo la oportunidad. Nunca me quedó claro si había muerto o simplemente se había ido. Lo que supe muy pronto es de dónde provenían todos los perfumes y caprichos de Silvana, que luego su hija paseaba en nuestra clase. Silvana llevaba años siendo la amante de un conocido traficante de la ciudad, un hombre bien entrado en la cincuentena, de abdomen abultado y numerosas canas, casado y padre de familia, que poseía una mansión y una colección de coches y motos de alta gama. Ana y Silvana vivían en la casa de Maruja, madre de Silvana y abuela de Ana. Maruja tenía una casa muy modesta en un patio de vecinos y era bastante estricta. Decía tener sus principios muy bien aprendidos, pero creo que éstos pasaban a segundo plano cuando Silvana le ponía sobres con dinero encima de la mesa de formica de la cocina. Siempre andaban contentándola, casi chantajeando a la mujer para hacer y deshacer, para entrar y salir sin tener que dar demasiadas explicaciones. Por aquel entonces Silvana había conseguido, después de varios años de intentos fallidos, que su amante le pusiera un piso de lujo en planta baja, con un gran ventanal en el dormitorio a través del cual se accedía a la piscina con todas las facilidades imaginables. La recuerdo saliendo con mucho glamour a bañarse, con su bañador de último modelo y su toalla de marca. Con una copa de fino cristal en la que burbujeaba el champán. Mi madre tenía ese tipo de copas bajo llave en la vitrina para ocasiones especiales (en realidad, solo para la cena de navidad). Otro espejismo, sin duda. El lujo y el despilfarro rodeaban a madre e hija. Yo solo era una observadora no muy perspicaz. También era como una muñeca en las manos de Ana, que jugaba a vestirme con sus ropas cuando salíamos juntas a la discoteca de tarde. No sé si para suerte o por desgracia, Silvana y una amiga nos llevaban con el coche, y luego, por mucho que Ana le rogara que se retirara nunca llegaba a conseguirlo. Su madre ligaba con los niños de quince años que a ella le gustaban. Y su amante aparecía como una sombra tras una columna para llevarla al baño y exigirle lealtad. Silvana luego llegaba restregándose la nariz y soltando improperios. Muchas veces lo descubrí espiandonos en los lugares a los que íbamos. En la distancia, pero siempre presente. Aquello era cuando menos sórdido, pero yo nunca fui capaz de darme cuenta. Silvana disfrutaba tonteando con los chavales, robándole a su hija la oportunidad de crecer como una adolescente normal, haciendo aún más grande la brecha que las separaba. Pero a pesar de todo, un aura de felicidad ininterrumpida las rodeaba siempre que Silvana tiraba de tarjeta de crédito en la mejores tiendas. Espejismos, una vez más. Ana vino a buscarme un día montada en una reluciente moto. La más chic del momento. Me alegró no tener que seguir clavándome en los muslos la barra de la bicicleta que hasta entonces nos había estado transportando hasta la fascinante casa con piscina del edificio “Panorama”. Y decidimos darnos un buen paseo en ella, por lo que nos dirigimos a la playa. Fue entonces, aquel día de verano, mientras la brisa salada me golpeaba la cara, cuando decidí confesarle mi admiración enumerando todos los espejismos que tanto me impresionaban y por los que ella y su madre parecían tan satisfechas. Su voz se tornó reflexiva, su tono se agravó. No se reía. Y el espejo se tamboleó cuando me dijo que ella pagaba por todos y cada uno de aquellos detalles, pues su madre le había enseñado desde muy pequeña. No pude comprender muy bien. Pero me tragué dos lágrimas calientes, recuerdo que me clavé las uñas en las palmas de las manos mientras intentaba entender lo que me decía. Ya he comentado que no era una niña muy despierta para según qué temas. Y me quedé en silencio, dándole una callada por respuesta. Aunque ... casi era capaz de vislumbrar la oscuridad de la que me hablaba. La última vez que visité la casa de ensueño de Silvana, ella no estaba allí. Ana y yo reíamos y bailábamos despreocupadamente en torno al dormitorio, escuchando una cinta en el fabuloso radiocasete de dos pletinas. Las dos estábamos en bañador, descalzas y comíamos pan con manteca. De repente una sombra se me tiró encima y me arrastró a la cama. Ni siquiera me dio tiempo a verle la cara, cuando su cuerpo ya me hundía con su peso sobre el edredón de raso de la cama de matrimonio. Cuando torcí la cara le vi. Mi voz no lograba abrirse paso, tan aterrada como me sentía. Su aliento fuerte y tembloroso llegó a mi oreja cuando estaba ya apunto de desmayarme y el corazón me quemaba en el pecho. Entonces Ana lloró, no había gritos. Solo la escuché susurrar “ a ella no, por favor”. La voz de Silvana llegó coqueteando por el sendero de la piscina, y de repente me sentí aliviada y pude respirar de nuevo. Mi amiga me arrastró hacía la claridad del exterior que me cegó sacándome de la pesadilla y ambas nos zambullimos en el agua fría. Escuché romperse el espejo. La miré todavía temblando y todos los espejismos que me tenían eclipsada desaparecieron en aquel preciso instante. Ayer vi a Silvana, después de treinta años. Las arrugas ya afloraron a su cara, pero sigue intentando mantener la dignidad que yo hace mucho tiempo que sé que perdió. No cesaba de mirar su imagen en el retrovisor del caro coche que conducía. Ayer recordé esta historia, y me pregunté si Ana estará manejando a su hija como su madre lo hizo con ella. Quise saber si estas mujeres siguen viviendo entre espejismos. Y yo misma fui capaz de responderme a la pregunta”.
March 08 EL LUCAS FUGITIVOAyer por la mañana fui a la plaza de mi ciudad. Los sábados, en la calle Las Flores, que es una que desemboca en el propio edificio del mercado, son muchos hombres de toda condición (eso sí, solo hombres), los que exponen sus pequeños tesoros de segunda mano en el suelo o en destartaladas mesas de playa.
Me gusta un mercado de segunda mano una cosa loca. Aunque reconozco que la mayor parte de las veces lo único que puedes encontrar son objetos que no tienen ya ninguna utilidad.
A veces en esa calle he tenido la fortuna de toparme con buenos libros de tapa dura, por ejemplo"El señor de las Moscas", "El nombre de la Rosa" "Lo que el Viento se llevó" o "El Castillo de Camberleigh" (esta última, según los fieles lectores de novelas románticas, la peor de todas ellas, que sin embargo a mí me gusta).
Mi colección de novelas de Agatha Christie de la editorial molino (las blancas cuadraditas) ha salido casi completamente de allí. También encontré una primera edición inglesa de la misma escritora.
Mi perra Lolita dejó algunos fragmentos de cartón marrón de la portada. La odié en ese momento pero ya he superado el trauma que me causó la perdida.
El caso es que ayer vi un muñeco llenito de mierda, tumbado en el suelo, con el pelo greñoso y la cara a parchetones. LLevaba puestos unos vaqueros de campana, una camisa de color imposible a determinar y unos zapatitos negros de nancy. A su lado, una muñeca de porcelana horrorosa, desconchada y con los tirabuzones desehechos.
El caballero drogadicto que atendía el tenderete se me acercó con los ojos perdidos, acuosos y la mano ennegrecida de uñas largas extendida por delante, a punto de rozar mi camiseta inmaculadamente blanca.
Con el muñeco aún entre las manos, pensé que podría ser un Lucas.
¡Pero tenía una cintura estrechísima! Y las cejas muy definidas. Vale, de acuerdo. Lo reconozco. En mi vida he tenido un Lucas delante.
Pero pensé que podía serlo, y después de declinar la generosa oferta del señor yonki (tan perdido el semblante, tan igual a otros que soy incapaz de recordarlo), de pagarle por la parejita de muñecos (¡jamás me la llevaría a ella! la señalé con el dedo y sonreí nerviosa), le dije que a la vuelta de las compras volvería a por él. Abrió la boca (en la que descubrí una gran ausencia de piezas dentales), y me preguntó con una risa socarrona...
- "Muchacha... ¿Que te da miedo? Me encogí de hombros y salí pitando.
Más tarde volví, lo tuve entre las manos y me dí cuenta de que tenía el hombro abierto (estaba lesionado, seguro que el espantajo de porcelana le había atacado en la caja de plástico) y mi amigo el vendedor desdentado no aparecía por ningún lado.
El Lucas tenía la cabeza encajada en el cuerpo (lo cual le daba un parecido fantástico a Fernando Alonso)
Por eso desistí...
No es que me gusten los muñecos. Ni las muñecas en general.
Pero pienso que podría haberlo vendido después de haberlo reparado... Y ahora su propietario no tiene ni cara ni nombre, y pongo al Lucas en busca y captura. ¡A partir de ahora es mi fugitivo!
March 03 ¡Me he vuelto a enganchar!Lo mío con las series de televisión es puro enganche. He fichado una nueva serie que me tiene entusiasmada. ÁGUILA ROJA es una producción española de las que me gustan, con actores buenos, recreaciones esmeradas de decorados y vestuario, y por supuesto, un protagonista que aparte de ser apuesto, es todo un experto caballero ducho en las artes del combate.
Los jueves por las noche a las diez, el mando de la tele se pone en danza y mi marido y yo tenemos una encarnizada lucha por poseerlo.
Vamos por el segundo capítulo (esta semana el tercero) y os recomiendo que la veais. Podreis ver a Murillo (el pintor) de niño, haciendo sus primeros pinitos en el mundo del dibujo, a la Marquesa de Santillana con su malcriado niño, al maestro de escuela (cuya identidad oculta es la de Águila Roja, espadachín defensor de las injusticias), con un gracioso escudero y su hijo, para mí todo un descubrimiento ese niño. Y toda una maraña de conjuras de una sociedad secreta que tiene como fin matar al Rey de las Españas.
Os dejo una reseña de un diario de Álava...
TVE estrena 'Águila Roja', una serie de aventuras ambientada en el Siglo de OroTiene13 capítulos , pero se ha rodado un final abiertoDaniel Écija afirma que "no estamos hablando de una serie, estamos hablando de trece películas"
Madrid. Con el Siglo de Oro como ambiente de fondo, mil personas trabajando, un elenco de actores encabezados por David Janer y Francis Lorenzo y una "cuidada producción", La Primera estrena esta noche en prime time la serie de aventuras Águila Roja que se emitirá en 13 capítulos. El director de TVE, Javier Pons; el productor ejecutivo de Globomedia, Daniel Écija; y los protagonistas, ataviados con los trajes de época, fueron ayer los anfitriones de la presentación celebrada en el plató de más de 2.000 metros donde se han rodado los interiores y que está situado en Boadilla del Monte. Pons y Écija coincidieron en señalar el "ambicioso" formato de una serie que se ha rodado en su totalidad en 30 semanas, aunque mantiene "el final abierto", y ha buscado una "identidad propia" dentro de un género clásico para conseguir que sea "un momento histórico" en la televisión de ficción. El argumento gira en torno a las aventuras, misterios, intrigas y pasiones del siglo XVII en el que vive su protagonista, David Janer, que encarna el doble personaje de Águila Roja y Gonzalo de Montalvo, y que se convertirá en un héroe anónimo y justiciero con deseos de vengar la muerte de su esposa y averiguar la conspiración que se esconde tras ella. A riesgo de caer en los tópicos de este tipo de series de espadachines y villanos, Pons resaltó que la producción ha cumplido dos de los objetivos de cualquier televisión pública: la capacidad de "crear ilusión" "entretener" y "generar empleo". Écija no quiso desvelar el presupuesto total de la producción, pero reconoció que la serie, al igual que las producciones americanas o inglesas, nace con "vocación internacional" y su rentabilidad a medio y largo plazo dependerá de su repercusión en el exterior. "Esto era adentrarnos en una aventura muy grande. No estamos hablando de una serie de televisión, estamos hablando de algo más, estamos hablando de trece películas". La ambientación ha requerido un esfuerzo tanto en los decorados de interior como los exteriores, muchos de los cuales se han rodado en una cartuja de Talamanca del Jarama y el resto en el casco antiguo de Toledo y en calles de pueblos como El Tiemblo, Pedraza o Uceda. Destaca la reproducción del vestuario, el mobiliario y las armas de combate y los decorados que se han dividido en tres platós fijos, situados en edificios separados por una calle real, que reproducen la vida cotidiana de una villa.
February 22 Toda una vida de Carnaval¡Pues sí!
Toda una vida de carnaval. Es lo que tiene haber nacido en la provincia de Cádiz, que los habitantes tenemos un alma carnavalesca que no podemos con ella. Es una lástima, no conservo fotos de todos los disfraces que he llevado en mi vida.
Recuerdo haberme disfrazado de China, de India, de bailarina de Can Can, de bailarina de Charleston, de princesa hindú (tengo un sari precioso de gasa rosa con ribetes dorados traido de Bombay), de maruja barriobajera, de animadora, mariposa...
Este fin de semana, Cádiz se encuentra en el apogeo de su carnaval. La semana que viene, viviremos el de la "Concha Fina" en La Línea.
Así son los carnavales de toda una vida...
February 16 ¡Mami, estoy malita!¿Cuántas veces no habré repetido esta frase de pequeña? Algunas veces, era totalmente cierto. Entonces, pasaba las fiebres con mis tebeos de "Esther y su mundo" en la mesilla de noche. Si tenía dolores de barriga, mi madre calentaba aceite en el cacerolillo que le regaló mi tío el de Francia y me daba unas friegas insistentes, que no sé si serían verdaderamente terapeuticas, pero que a mi me funcionaban.
Otras... no era verdad.
Eran esos días grises de lluvia o viento de levante. Cuando mirabas por la ventana podías perfectamente sentirte indispuesta aunque los síntomas no aparecieran inmediatamente. Entonces era capaz de sugestionarme hasta caer "enferma".
Y es que eso de poder ver la tele a las horas que nunca puedes tiene un encanto especial...
Un paquete de cereales, muchos cojines, una manta y una tele encendida era lo única que yo necesitaba para "restablecerme".
Recuerdo que en esas mañanas de las que os hablo, veía dos series que no es que fueran muy buenas, pero entretenían bastante. Vacaciones en el mar y apartamento para tres...
Cuando ya llevaba unos días de "baja" me acostumbraba a la rutina televisiva. Las series de después de comer durante la semana eran variadas. Las que se veían en mi casa eran: Falcon Crest y Dallas.
Otras de esa franja horaria menos dramáticas y más divertidas eran El Super Héroe Americano y La Super Abuela:
En estos días tenemos series de producción española, pero entonces, todo nos venía desde fuera...
¿Y los fines de semana? Esa programación si que era fantástica, sobre todo, se tenía mucho más en cuenta al público infantil. ¿Y esos dibujitos de los sábados al mediodía? Dejaré esta reflexión para otro día...
February 14 En un día feliz... Un recuerdo para una víctima.Normalmente no suelo abrir ningún mail con archivo adjunto. En cuánto los veo en mi bandeja de entrada los elimino directamente.
Pero hoy, poco antes de irme a celebrar San Valentín, he visto que mi amiga Elsa me ha mandado un mensaje encadenado con la fotografía del asesino de Sandra Palo.
Ya hace mucho tiempo que venía dandole vueltas a la idea de compartir con vosotros la impotencia que siento desde que esa chica fue tan salvajamente asesinada.
Muchas veces he pensado en su madre, en la lucha con la que lleva batallando desde hace cuatro años.
El asesino era menor, ya está en la calle. Para mi era un mostruo de pocos años, ahora debe ser un monstruo adulto.
Os adjunto el mensaje,aunque la fotografía no sale. Si quereis verla, dejadme un mensaje. Hay un asesino suelto.
A la madre de Sandra todo mi apoyo y el de los míos. Espero que algún día pueda encontrar la paz...
El Rafita, repartirlo para que llegue a mucha gente
Este individuo es el apodado “El Rafita”
Rafael García Fernandez "Rafita" tenia 700 denuncias (si, 700) de los vecinos de Alcorcón (Madrid) por tener aterrorizado a todo su barrio y por incontables delitos (quemar y robar coches, disparar a la gente con una escopeta de perdigones en la que resultaron heridas 2 personas, robos de carteras, amenazar con matar y violar, etc) Sandra Palo (22 años, deficiente psíquica), fue secuestrada hace 4 años a punta de navaja por Rafael García Fernandez "Rafita" y otros 3 chicos, la violaron repetidas veces entre los 4 individuos, la hicieron todo tipo de torturas, la atropellaron 15 veces con un coche, la apuñalaron muchas veces, la rociaron con gasolina y la prendieron fuego cuando estaba todavia viva. Todo eso mientras la indefensa chica les suplicaba que no la mataran. Sandra Palo murió con unos dolores absolutamente insoportables. Después de los horribles hechos Rafael García Fernandez fue amenazando a la gente que le caía mal de "darles matarile y quemarlos vivos como había hecho con Sandra Palo". Al ser menor de edad en el momento del horrible y salvaje asesinato, el juez solo le impuso la ridícula pena de 4 años de internamiento en un centro de menores, del que salió hace meses. Dicen que en el centro de menores tenia aterrorizadas a las educadoras pues las decía que iba a violarlas y quemarlas vivas. Ahora es mayor de edad y esta disfrutando de su libertad. Según un compañero suyo en el centro de menores, el asesino ha dicho que "si le gusta una chica, se acostara con ella, tanto si la chica quiere como si no quiere" Dado que no sabemos en que parte de España esta el violador y asesino, todas las personas estamos en peligro (especialmente las niñas y adolescentes) Hasta ahora no se había tenido imágenes de él, pues era menor y nuestras maravillosas leyes protegen al delincuente y no a la victima. Ahora, con 18 años y después de pasar, 4 años en un centro de menores, jugando a la Play y haciendo talleres de carpintería, está en la calle, haciendo su vida, a pesar de los informes de los psicólogos quienes han señalado que no se ha reinsertado, ni arrepentido y que las posibilidades de reincidencia son numerosísimas. La Fiscalía y el Defensor del Menor pretenden que nunca más se vuelva a emitir esta imagen por ningún medio de comunicación. Fue emitida por Telecinco y en menos de 12 horas ya estaba quitada de su página Web. La madre de la víctima defiende su derecho a que la imagen se pueda ver….. si la ley no lo hace lo haremos nosotros!!!!! Por eso, es importante que hagamos una cadena en Internet para que todo el mundo sepa como es la cara de este “angelito” y estar prevenido. February 02 Otro que se fue de Aventuras con el sobrino (Recomendación cinematográfica)Este fin de semana he visto un par de películas de aventuras. La que más me ha gustado de las dos ha sido "Viaje al Centro de la Tierra". Normalmente me gustan las películas en las que aparece Brendan Fraser (me pasa lo mismo con Will Smith).
Es una versión moderna del clásico de Julio Verne. Brendan Fraser es un científico al que visita su sobrino antes de mudarse a Canadá. El padre del niño, su hermano, desapareció años atrás, pero unas anotaciones en un ejemplar de Verne les lleva a Finlandia, a la búsqueda del cráter que en la novela sirve como paso a las entrañas de la Tierra.
Los acontecimientos se precipitan a velocidad vertiginosa, y las aventuras se suceden una tras o otra.
Es de esas peliculas que entretienen, y que de pronto terminan dejándote una sonrisa en los labios y la impresión de que ha sido demasiado corta.
Cuando la vi, pensé "Mira, otro que se va de aventuras con el sobrino". Claro que en este caso, el niño tiene trece años. Estrella está un poco más crecidita... Aunque por supuesto, hace algún tiempo fue una niña... ¡Y yo también!
January 30 En busca de Aventuras... Pekín ExpressA estas alturas no creo que nadie dude ya de que poseo un espíritu aventurero. Y que me gusta viajar, cuando el bolsillo me lo permite es otra realidad. Lo que ocurre es que la crísis me tiene estancada en ambos aspectos.
Hace un par de años vi por primera vez un formato de programa televisivo que me enganchó. Era americano.
Se trataba de una carrera a contrareloj en la que unas diez parejas daban la vuelta al mundo para llegar a una meta en la otra punta del globo terráqueo. Recuerdo que entonces pensé...
¡Ya podían dejarse de programas absurdos en nuestro país y emitir algo de verdad interesante como esto!
En el 2008 llegó Pekín Express a nuestras pantallas. Ni que decir tiene que me quedé cada domingo por la noche pegada al televisor, sintiendo la adrenalina de los competidores cada vez que tenían que enfrentarse a una nueva etapa de la aventura. Un viaje que les llevó a atravesar tres paises (y un desierto, ahí es nada). A veces incluso con handicaps de lo más variopinto (recuerdese a ese profesor de religión y el famoso saco de estiércol que tuvo que cargar, por no hablar de ese mongol gigantesco que no cabía en ningún coche, o la señora risueña que le endosaron a los veteranos del concurso, que no paraba de paliquear y daban ganas de dejarla atada en una cuneta).
El ingenio, la sabiduría de algunos y las perspicacia de otros, la buena forma física. Por no hablar de la cara dura y la gran sonrisa que precisas para que te pare un coche y te lleve lo más cerca de la meta posible.
Desde el sillón de mi casa, pensaba... ¿Quién pudiera estar ahí?
Prometí solemnemente que de repetirse el programa,me apuntaría al casting sin dudarlo...
¡ Y eso hice!... Arrastrando conmigo a mi sobrina, Estrella. (¡Menuda sorpresa se llevó).
36,000 personas han llamado para participar en la edición de este año. No sé si nos llamaran a todos para vernos las caras, pero el caso es que me han avisado de que me han seleccionado y que pronto estarán en Andalucía. ¡Por lo tanto, he aquí un motivo para romper la monotonía! Tía y sobrina embarcadas en la aventura de convencer a un equipo televisivo de que queremos y podemos participar en ese viaje, del cual no conocemos ni siquiera el destino...
Y ahora solicito vuestra ayuda. Si fuerais directores de casting... ¿Qué preguntaríais a los aspirantes a concursantes?
Así podemos ir ensayando.... January 21 El Principe EncantadorEl Principe encantador...
Todas las niñas soñamos alguna vez con nuestro principe encantador (es lo que tienen los cuentos, que idealizan mucho a los hombres, convirtiendolos en encantadores caballeros de espesos cabellos rubios y ojos azules, con una perfecta armadura y la espada brillante y afilada para defender en cualquier momento a su doncella).
Yo me dí cuenta muy pronto de que los niños que me rodeaban no cumplían los requisitos que mandaba la tradición. Eran más bien pequeños egoistas egocéntricos que se divertían riéndose de las chicas por el motivo más insignificante.
Entonces, un día, de estos en los que me sentaba bajo las estrellas a pensar en el futuro, decidí que mi príncipe encantador tenía que tener alma de aventurero. Tenía que interesarse, como ya lo hacía yo, por desentrañar misterios, cualesquiera que estos fueran. Desde luego, me parecía muy difícil que llegara montado en un caballo, atravesando campos y tierras para venir en mi búsqueda.¡ Lo de la armadura lo dí por imposible desde el principio!
Entonces, vi una película. Se estrenó dos años después de que yo naciera, pero aún así, el protagonista podía haber sido mi principe encantador. Montaba a caballo y era un hombre de acción. Pero en lugar de armadura y casco llevaba sombrero y látigo. Henry Jones me encandiló. Fue el culpable de que mi estantería esté repleta de libros de arqueología, de que yo quisiera conocer la historia de Egipto, las Dinastías y la genealogía de los Dioses. Ya en bachillerato maldije su estampa, ¡por culpa de Indiana Jones estudié dos años de latín y dos años de griego.!. Y también por su culpa, le llegué a hacer ojitos a uno de mis profesores de historia, que aunque muy profesional y con discurso interesante, el pobre era bastante poco atractivo. (Eso sí, aquel año, debido a esta admiración por la historia, mi nota fue de Matrícula).
Pero ya reconciliada con aquel paso en falso, este año los reyes me han traído la colección de las cuatro películas de este profesor de arqueología. Hace dos noches me reencontré con Indy en el salón de mi casa, y mi cara fue un poema cuando ví las pieles colgantes de su cuello. ¡Por todo el mundo pasa el tiempo!.
Mi príncipe encantador, era en mi cabeza, una cosa así como Mattew McConaughey con los intereses de Iker Jimenez (¡menuda mezcla!).
Al final, mi Principe Encantador llegó a lomos de una ola. ¡Y lo único que persistió de mi idea primitiva sobre lo que un príncipe debía ser, fueron unos inmensos ojos azules!
January 10 Algo con lo que alegrarte la vista...Se acabaron las vacaciones y la vuelta al trabajo me ha pillado desprevenida, como los niños que se niegan a volver al colegio después de un período de descontrol y quebrantamiento de rutinas.
Me ha costado un poco superar esa minidepresión que conlleva el regreso a las obligaciones.
El caso es que una de mis rutinas semanales tiene que ver con una serie de televión.
Una de mis series favoritas es "El Internado". De echo, los miércoles, el día en que la emiten, en mi casa tenemos como tradición reunirnos con unos amigos para ver el capítulo de la semana, cocinamos, comemos y comentamos el desarrollo de los acontecimientos mientras nos bebemos un buen vino.
¡Qué alegría reencontrarme con Carlos! (uno de los protagonistas al que me está pareciendo, pretenden darle carpetazo en breve para mi gran tristeza).
Este si que me alegra a mi la vista. No es que sea guapo, es que es uno de los hombres más atractivos que he visto. (y mi sobrina me secunda en esta opinión).
Por cierto, que conozco a un chico de mi entorno que se le da un aire a Raúl Fernandez... ¿Quién será, será?
January 02 ¿ A qué sabe la nieve?December 29 Recogida de PremiosAntes de que el año acabe, quería recoger los premios que tan amablemente me han concedido algunos lectores de este blog: Gracias a Teresita, Geno y Bertha, que me regalaron la oportunidad de ponerme a pensar un poco en mitad de estas fiestas Navideñas. El Premio al Esfuerzo Personal, Premio al Blog con Huella, y el Premio 6 palabras.
Debería sumar entre ellos muchos links a otros blogs que me parecen geniales, así que voy a dejar unos cuantos links que sirvan para los tres premios:
http://adelantemisvalientes.bitacoras.com Las historias de Juanito son fascinantes y divertidas. También me gusta mucho la manera de escribir de Irene, y las reflexiones de mi amigo Pepe.
Por supuesto, enviaría de vuelta el premio a aquellas que me lo han otorgado, porque además son lectoras asiduas de mi blog.
Este premio requiere que me describa en seis palabras:
- Impulsiva
- Organizada
- Decidida
- Familiar
- Cabezona
- Cariñosa (esto precisaría de un apunte, pero sólo se permite una palabra)
December 24 La Traductora, Tom Cruise y Santa ClausEstoy segura de que las mejores historias ocurren en la calle. Y suceden, las vives, si estas predispuesta a ello.
Esta mañana sonó el teléfono. A esas horas yo estaba segura de que sería del juzgado, y no me apetecía ir. Sin embargo, descolgué y aseguré que asistiría a tomar declaración a un imputado en lengua inglesa.
El juzgado estaba cerrado y solo unos cuantos funcionarios y abogados, dos guardias civíles y una jueza se encontraban en la habitación.
Y trajeron al detenido...
Un noruego de espesas barbas rubias, pelo largo y ensortijado y profundos ojos azules.
Le leí los derechos y traduje las preguntas de la jueza, pero no podíamos dejar de intercambiar miradas de conmiseración.
Era un alcohólico al que la policía había retirado su botella de whisky y de paso, le habían propinado soberana paliza. Un sin techo que no sabía palabra de español y cuyo parecido con Santa Claus era más que evidente.
Le pregunté qué hacía en España, si tenía familia. Si tenía dónde dormir. Con un ojo morado y las ropas llenas de mugre, firmamos todos los documentos y su acta de libertad sin cargos.
¿Dónde vas? Se encogíó de hombros. Mi primera intención fue explicarle dónde encontar un centro de acogida. Pero pensé que sin conocer La línea y limitado en el idioma (eso por no hablar de la desconfiaza de las gentes, que poco le iba ayudar), decidí seguir mi impulso.
Recolecté dinero entre todo aquel que podía tener cartera en el juzgado. Y llamé a un taxi.
Para mi sorpresa me encuentro con un Tom Cruise de cejas fruncidas que nos miró con extrañeza a ambos: a mi noruego y a mí.
Serio como el solo, nos montó en el coche y escuchó en silencio mi explicación. Después de visitar tres centros diferentes, y pensando yo ya en pagarl e una pensión, en el cuarto, el centro Alatim, aceptaron a darle refugio.
Yo ya pensaba que iba a tener que pagarle con mi vida al taxista, tan moderado, tan seco.
Y sin embargo me ha traído a la puerta de mi casa, y me ha dado las gracias con una sonrisa profident por haberle liado en esta pequeña aventura que ha durado más de una hora.
El pobre Olaf oliendo a rata muerta en el asiento de atrás, con sus 42 años hundiendole las espaldas y con el cuerpo dolorido por una paliza.
Supongo que ahora tiene una oportunidad. Lo único malo de esta historia es que no es un cuento, y por tanto no puedo ofreceros un final feliz.
Me gustaría pensar que después del baño, la comida y los cuidados de ese numeroso grupo de hombres que en Alatim lucha por salir de la droga, Olaf va a dejar el alcohol y va a regresar con su familia. Así me gustaría a mí que acabara la historia, porque no me gustan los dramas.
Por lo menos sé que esta noche, la tormenta que está llegando, no va a provocarle una pulmonía. Por lo menos, esta noche, Olaf tiene un techo.
¡Feliz Navidad para todos, que esta noche sea para vosotros al menos tan especial como lo será para mí...!
Tamara Dommarco
El desenlace"Siguieron caminando hacia las afueras de la ciudad, y encontraron un establo. Estaba vacío ya que los ganados pacían en los campos. En él María tuvo a su hijo, y Ahmed y José cubrieron de paja un pesebre, en el que colocaron al recién nacido.
En ese instante, comenzaron a llegar muchos pastores, que según contaban habían sido avisados por ángeles de que el Salvador había nacido. María y José sonreían de felicidad, y Ahmed los observaba sin saber que hacer; en el cielo, una gran estrella de cola dorada se aproximaba, hasta detenerse sobre el establo y entonces la reconoció, comprendiendo que algo extraño estaba pasando.
Se aproximó al pesebre y tomó una de las gordezuelas manos del niño Jesús que lo miró con sus grandes ojos azules y le susurró....
- Despierta... Despierta....
Ahmed abrió los ojos. Un niño de su misma edad, con grandes ojos azules, le tomaba una mano. Estaba en una casa.
- ¡Mamá, mamá! ¡Ya se ha despertado! - gritó el niño.
- No chilles Jesús - replicó su madre dirigiéndose al dormitorio de su hijo - el pobre no te entiende y se va a asustar.
Ahmes se incorporó y mirando a la mujer, reconoció a María, que ya no estaba pálida ni cansada. Murmuró con dificultad:
- María... ¿Tarifa?
María frunció el entrecejo pensativa y le contestó:
- Ya sé que no me entiendes pero estás a salvo, pequeño. ¡Feliz Navidad! - y diciendo esto condujo al niño a la mesa del comedor y le sirvió una comida.
Más tarde, cuando los niños ya estaban dormidos, María Sánchez llamó a su hermana. Le contó como aquella noche, ella y su marido, José Ruíz, de profesión carpintero, habían salido con la burra a reocger madera para la chimenea y se habían encontrado inconsciente, en la playa de Los Lances, a un niño marroquí que recogieron y llevaron a casa.
También le contó un extraño detalle... ¿Cómo es que el pequeño la reconoció por su nombre?, además, la encantadora cara de aquel niño le resultaba tan familiar...
Cinco años después, toda la familia de Ahmed vivía ya en España, pero él nunca les contó que la noche que llegó a nuestro país había tenido un viaje tan especial de Navidad...
Fin
Tamara Dommarco
December 18 Y sigue el cuento de Navidad...."Cuando despertó estaba empapado, tenía frío y estaba tendido en la orilla. Seguía siendo de noche pero no veía a nadie a su alrededor. Al preguntarse que habría pasado con los demás, supuso que ya todos habrían huído hacia sus destinos.
Se puso en pie temblando. Había perdido los zapatos y no pudo encontrar sus bolsas de ropa, que ya estarían en el fondo del mar.
Decidió ponerse a caminar en busca de una carretera que lo llevase a algún sitio. Se tocó el cuello y... ¡gracias a Alá!, todavía conservaba la bolsa con el dinero que su padre le diera. Sabía que nadie le ayudaría si él no ofrecía dinero a cambio.
Sobre la playa se alzaba una especie de colina y hacia ella se dirigió con dificultad, pues le dolían mucho los pies desnudos. Llegó a la parte más alta y vio pastando una gran cantidad de corderos. Vigilando a estos, se encontraba un jóven pastor que, mirándolo extrañado le preguntó:
- ¡Eh, tu, ¿qué quieres?
- Perdona- dijo Ahmed- sé que estoy en Tarifa, pero debo encontrar una carretera que me saque de aquí. Por favor, no me denuncies.
- ¿Cómo dices? - preguntó el pastor encogiendo la nariz - ¿Tarifa?, ¿carretera? Y... ¿a quien quieres que te denuncie y por qué?, si estas censado el emperador no tendrá nada contra tí.
- ¿Qué emperador?, creía que aquí había un Rey, como en mi país. Un momento, esto entonces... ¿no es Tarifa?
- Pequeño estamos en Jerusalén, no sé nada de lo que me hablas - contestó el pastor.
Y echó a andar decididamente, dejando a Ahmed mudo de asombro."
"Con mucha tristeza, se sentó llorando. No sabía dónde estaba ni cómo llegar a Tarifa. Le pedía a su Dios que le ayudara a cumplir la promesa que le había hecho a su padre.
Escuchó entonces unas voces a su espalda y se giró para mirar. Vio a una mujer montada sobre una burra y a un hombre que caminaba a su lado.
Ahmed corrió hacia ellos y les habló así:
- Perdonen, he realizado un viaje muy peligroso esta noche y esperaba llegar a Tarifa. Me han dicho que esto es Jerusalén, tengo dinero y si me ayudan a llegar a Tarifa les daré todo lo que tengo - mientras esto decía, observó que la mujer tenía la cara muy pálida, con aspecto cansado y, también, que estaba embarazada."
"- Yo soy José - dijo el hombre - y esta es mi esposa María. Nos dirigimos a un pueblo que se llama Belén porque el Emperador quiere saber cuántos habitantes tiene el país. Si quieres puedes acompañarnos, y no es necesario que nos ofrezcas dinero a cambio de nuestra ayuda. Ven, pequeño, monta tu también en la burra, tus pies tienen heridas - y diciendo esto, José lo tomó en brazos y lo colocó sobre el lomo del animal.
María iba todo el camino callada, pero le dedicaba a Ahmed dulces miradas que envolvían al niño, haciéndole olvidar sus desdichas. José hablaba de su Dios, que a todos quería por igual y también de la llegada de su hijo, ya que seguramente, el nacimiento se produciría esa noche. Dijo que el niño se llamaría Jesús.
Pronto divisaron las blancas casas de Belén, pero no encontraron ninguna hospedería dónde pasar la noche."
Os prometo el desenlace...
¡Para Nochebuena!
Tamara Dommarco December 13 AHMED y su especial viaje de Navidad AHMED Y SU ESPECIAL VIAJE DE NAVIDAD
"Pasaron los meses, y Ahmed y su familia celebraron con alegría el mes de Ramadám. Cuando éste finalizó, comenzaron los preparativos para el viaje, que según le habían comunicado a Mohamed, tendría lugar el día veinticuatro del mes de diciembre.
Rashida preparó el equipaje de su hijo, empaquetando su ropa en bolsas de plástico. Partiría a las nueve de la noche, y atravesaría el Estrecho. En tres o cuatro horas desembarcaría en un pueblo costero español llamado Tarifa."
"Aquella noche su familia se reunió para decirle adiós: sus hermanos Nadia, Nadera, Fátima y Alí lo besaron; y Mohamed y Rashida lo bendijeron, deseándole que Alá no lo abandonara. El viaje ya estaba pagado y su padre le puso en el cuello una pequeña bolsa con algo de dinero.
Un coche lo recogió y llevó a una apartada cala (esto le gustó, pues nunca había viajado en automóvil), en la cuál, escondidos entre una arboleda, Ahmed vio a un grupo de jóvenes procedentes de muchos lugares distintos de África.
Nadie hablaba. Cada uno sostenía su equipaje ante sí, también en su mayoría eran bolsas de plástico. No se les permitía encender ninguna linterna mientras esperaban la llegada de la patera, pues corrían el riesgo de ser descubiertos. Sin embargo, Ahmed pensó que todos aquellos pares de ojos irradiaban una luz, una luz que hablaba sin palabras: la luz de la esperanza.
Se sentó en la arena como los demás. Alguien murmuró que aquella noche, al otro lado del Estrecho, las gentes estárían disfrutando de copiosas comidas navideñas. Ahmed no comprendió el significado de ese comentario y fijó su vista en la mar, que estaba lisa como el pelo de Nadera y brillante como la plata. La luna los miraba curiosa desde el cielo y enviaba tibias líneas amarillentas sobre la superficie del agua.
-Vamos a tener suerte - afirmó el hombre marroquí del automóvil - hace una noche perfecta, y llegaremos a Tarifa sin ningún problema. Aquí está la patera. Vayan embarcando."
"Los viajeros de ojos brillantes se miraron entre ellos y esbozaron una sonrisa nerviosa. Tomaron sus equipajes y corrieron por la fresca arena hasta llegar a la orilla, donde una pequeña embarcación les esperaba. Ahmed se subió de un salto y la barca se puso en marcha, atravesando las aguas muy lentamente. El silencio y la oscuridad se adueñaron de la patera y el patrón, un español al que nadie comprendía, murmuraba con cara de pocos amigos.
Ahmed intentaba dominar su miedo (por algo su padre le decía a menudo que era un hombre). No quería mirar a su alrededor, porque todo estaba muy oscuro, así que, con la mirada fija en el cielo, se puso a orar pidiéndole a Alá que no abandonara a su familia y que cuidara de él.
De pronto, y mientras esto hacía, observó un punto muy luminoso en el cielo. Se incorporó un poco, y pestañeó un par de veces, pero aún seguía viendo lo mismo: sobre sus cabezas, muy arriba, una gran estrella se deslizaba suavemente acompañándolos y dejando una larga estela tras de si.
¿Desde cuando estaba ahí? - se preguntó. No se había fijado en ella hasta aquel preciso momento.
La presencia de la estrella le hacía sentirse más seguro aunque no sabía ciertamente si el resto de sus compañeros la veían también. Pensó que era evidente que si, y calló para no romper el silencio.
Tan ensimismado estaba contemplándola que no se dio cuenta de que la barca empezaba a moverse con dificultad. El agua se retorcía con violencia bajo ellos y todos tuvieron que sujetarse para no caer por la borda.
¡Se estaban hundiendo!
En algunos viajeros cundió el pánico, sobre todo en aquellos que no sabían nadar y un hombre muy asustado se agarró con mucha fuerza a Ahmed, que cayó hacia atrás golpeándose la cabeza...
Y se quedó dormido... "
Ahora debeís perdonarme... Pero me veo en la obligación de dejaros en suspense un poquito más...
Tamara Dommarco
(Continuará)
|
|
|